Cargando..
Vengan a mí, todos los que se afanan y están cargados, y yo los refrescaré (Mat. 11:28).
Hoy día, los ancianos imitan a Jesús al ver las reuniones como oportunidades de confirmar a los hermanos que nada los separará del amor de Jehová (Rom. 8:38, 39). Por ello, durante sus intervenciones se enfocan en las virtudes de sus hermanos, no en sus debilidades. Y no cuestionan sus motivos. Más bien, sus palabras revelan que los consideran personas que aman a Jehová y que desean hacer lo que a él le agrada (1 Tes. 4:1, 9-12). Por supuesto, hay ocasiones en las que los ancianos quizás tengan que dar un consejo para corregir a la congregación en general, pero si solo hace falta aconsejar a unos cuantos, suele ser mejor hacerlo en privado (Gál. 6:1; 2 Tim. 2:24-26). Cuando los ancianos se dirigen a la entera congregación, hacen lo posible por expresarse de tal manera que al concluir la reunión todos los presentes se sientan alentados y fortalecidos (Isa. 32:2; Hech. 15:32). w10 15/10 4:16
0 comentarios:
Publicar un comentario